jueves, 26 de enero de 2012

A propósito de los “Pampistas”

Pablo Grigera, colaborador de este blog y especialista en la historia de Mar del Sud, ha escrito un artículo sobre los Pampistas y su paso por nuestro pueblo para este blog. Grigera se encuentra en este momento trabajando en una investigación sobre dichos inmigrantes que esperemos que vea la luz pronto. También, junto con este blog, se esta trabajando en un film documental sobre las investigaciones de Grigera. Una vez más Mar del Sud es el escenario principal de la historia poco conocida de Argentina.

El 15 de diciembre se cumplieron 120 años de la llegada al puerto de Buenos Aires del vapor Pampa perteneciente a la compañía francesa Chargeurs Reunis. Transportaba 818 inmigrantes judíos rusos que escapaban de las persecuciones y progroms producidos en la Rusia zarista y serán conocidos como los “Pampistas”.
Vapor Pampa
Para Mar del Sud este es un hecho de gran importancia ya que este grupo fue quizás el primero que habitó las instalaciones del Hotel Boulevard Atlántico, a donde fueron trasladados temporariamente entre enero y principios de abril de 1892, previo a su radicación definitiva en tierras entrerrianas.
Este blog ha reseñado anteriormente este hecho por lo que trataré de aclarar algunos aspectos referidos a su llegada a Mar del Sud.
A partir de junio de 1891 y durante el transcurso de todo ese año arribarán a nuestro país alrededor de 2850 inmigrantes de religión judía, hecho que producirá en los principales diarios un importante intercambio de opiniones ya sea ensalzando las cualidades de esta inmigración como también atacándola fuertemente dado el supuesto peligro que esta podía generar si su número se incrementaba en demasía.
Esta inmigración, organizada a partir de la idea desarrollada por el célebre banquero judío alemán Mauricio de Hirsch de generar una emigración en masa de los territorios rusos, había adoptado también a la República Argentina como destino, por lo que era imperioso organizar la compra de tierras, enseres y demás que permitiesen erigir colonias que los pudiesen albergar.
A partir de la llegada de los primeros barcos a mediados de 1891 los problemas fueron infinitos, la falta de organización, la lentitud en la compra de tierras , las promesas incumplidas y la baja calaña de muchos de los llegados, motivarán revueltas y quejas
Ante esta situación y ante la llegada del Pampa, el gobierno argentino ordena al Comisario de la Dirección de Inmigración evitar que los integrantes de este grupo pudieran concentrarse en las ciudades y para ello se entrevista con Willhelm Loewenthal representante del Barón en la Argentina. Este no sólo se comprometerá ante las autoridades a que el grupo se establecerá en nuestro país con un único fin, ser agricultores, sino también que su estadía en el Hotel de Inmigrantes sería por un tiempo breve y costeando su alojamiento.
Es por ello que Loewenthal se encuentra ante una disyuntiva enorme ante las presiones del gobierno argentino y a las del propio Barón que le impone el envío del grupo de “Pampistas” desde Estambul sin siquiera tener tierras en las cuales pudiese albergarlos
Ante esta situación era necesario encontrar una ubicación temporal. Las tierras cercanas a Carlos Casares, primera colonia fundada por el Barón en la Argentina y receptora de los llegados a partir de junio al igual que Moises Ville, estaban imposibilitadas de recibir más inmigrantes y la situación en la primera de ellas, a mediados de diciembre de 1891 y paralela a la llegada del Pampa, era alarmante debido a las promesas incumplidas y a la precariedad o inexistencia de alojamiento.
En el Hotel de Inmigrantes la situación era de enorme tensión, ya que los “Pampistas” reclamaban las tierras y estas ni siquiera habían sido adquiridas. Asimismo el accionar de grupos que infundían temor entre los recién llegados buscaba generar mayor caos tratando de sacar provecho de esa situación engañando a jóvenes recién llegadas llevándolas al negocio de la prostitución. Las discusiones con los representantes del Barón se hicieron aún más virulentas trasladándose incluso sus reclamos a la Dirección General de Inmigración en el que acusaban a Loewenthal de promesas incumplidas e incluso de haberlos amenazado con “ir a recoger papas a un hotel”.

Este dato es de sumo interés ya que se hace una mención implícita al Hotel Boulevard Atlántico, por el que Loewenthal estaba en tratativas para alquilarlo y servir de alojamiento temporario a los “Pampistas”, que recibirán el ofrecimiento de Loewenthal, y previo periplo de un grupo de representantes para conocer el lugar, aceptarán el traslado .
No tenemos certezas de cómo llegó el ofrecimiento del Hotel a oídos de los representan-tes del Barón. Lázaro Schällman menciona que este se origina en la oficina de inmigración de Mar del Plata, pero también es cierto que los diarios a partir de principios de 1891 publicaron los avisos de venta y alquiler del edificio, lo que no debe haber pasado desapercibido ni a los representantes del Barón ni a sus consejeros locales.
Desde mediados de 1891 el hotel era propiedad de Tomás Mc Dermott, suegro de Carlos Mauricio Schweitzer, ex presidente del Banco Constructor de La Plata y fundador de Boulevard Atlántico (actual Mar del Sud), por lo que suponemos que el trato comercial se debió realizar con el primero pero bajo la anuencia del banquero que morirá trágicamente en enero de 1892.
Otro aspecto a considerar es cual era la capacidad real de albergue del Hotel Boulevard Atlántico y cuantas personas fueron alojadas en el lugar.
Hacia fines de 1891 el hotel estaba en construcción pero su volumetría principal estaba concluida y despojada de los agregados que observamos en la actualidad.
Si bien en los avisos de venta u alquiler aparecidos en los periódicos, se habla de 150 y 70 habitaciones, creo más pertinente hablar de esta última cifra como la capacidad real de alojamiento, por lo que resulta imposible que hubiese podido albergar a la totalidad de los “Pampistas”. Si bien algunos, en especial los solteros, se alojaron fuera del hotel, creemos que el número real que se se trasladó a Mar del Sud debió ser cercano a las 500 personas, ya que hubo más de 200 del grupo original que solicitaron su regreso a Europa. Hubo otros que permanecieron en Buenos Aires aquejados de distintas dolencias así como es probable también que un grupo hay sido enviado temporariamente a Moises Ville.
De los” Pampistas” muchos tuvieron actuación destacada en nuestro país al igual que sus descendientes y así como en muchos otros barcos con inmigrantes surgieron verdaderas hermandades que perdurarán a través del tiempo reflejada en noviazgos, casamientos y sociedades comerciales.
Desde Mar del Sud serán trasladados a Entre Ríos en donde poblaran las tierras adquiridas por el Barón Hirsh continuando así con la increíble epopeya de la inmigración judía en la Argentina.
Hotel Boulevard Atlántico escenario de la llegada de los Pampistas a Mar del Sud.
Pablo Grigera.
Otras notas relacionadas con Grigera en este blog:
http://enelmardelsur.blogspot.com/2011/07/recuperando-el-tiempo-y-la-historia.html
Para saber más:
-Historia de los Pampistas. Lázaro Schällmann. Congreso Judío Latinoamericano
-Tierra Soñada. José Liebermann.
http://openlibrary.org/books/OL2958767M/Historia_de_los_pampistas
http://es.scribd.com/doc/61656542/Mar-del-Sud-Historia-y-Vivencias




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